Por
ayuda
“Permítame
explicarle.
Verá,
ella es mi sueño más grande, mi único sueño.
Es
más, a veces, cuando recuerdo los recuerdos de hace años, en que
todo comenzó,
y
la veo,
me
cuesta creerlo, porque, es que, pareciera que cuando usted moldeó
las cosas en el Universo,
la
tomó de mis sueños, aún antes de que yo la soñara, y le dio
vida.
He
visitado todas las tierras, y he mirado cantidad de ocasos,
y
me he dejado llevar por el placer de yacer en la tibies de una playa
solitaria.
Y
he andado tanto, tanto, que aun siendo muy joven, me he sentido muy
viejo,
¿me
comprende?
Es
tan difícil para mí, explicarle...
Sé
que soy un ser extraño, un extranjero a donde vaya, y quizás no
me entienda, pero,
verá,
lo que sucede es que la otra vez traté de olvidarla,
traté
de sacármela del alma y sucedió, cosa triste,
que
con ella,
mi
alma también se vino,
es
por eso que he regresado.
Así,
he venido de rodillas ante Usted,
a
ver si mitiga mi dolor.
Este
dolor de amarla tanto y respetar su decisión,
de
no poderla tener”.
Pero
el hombre no obtuvo respuesta,
El
Hacedor de las cosas imposibles,
el
que moldea y da vida a todo en el Universo,
solo
le permitió acurrucarse en su regazo,
igual
que aquella vez, hace muchos años,
cuando
le pidió que le cumpliera un solo sueño, un único sueño.
El
hombre terminó perdido en la dulzura de tus recuerdos,
y
recordó que,
cuando
trató de olvidarte para no morirse, al sacarte del fondo de su
alma,
su
alma se vino contigo, y casi muere.
Guardó
silencio por unos instantes,
Le
empapó con sus lágrimas, y comenzó de nuevo, con torpeza:
“Permítame
explicarle, ¿me oye? ella es mi sueño más grande...
Mi
único sueño.”
