sábado, 17 de diciembre de 2016

Bolívar no era normal, Bolívar era único…
 A principios de 2013, daba por terminada una obra para la cual realicé una investigación que me llevó poco más de dos años. Mi interés sobre Bolívar viene desde niño, así como mi pasión con la escritura; recuerdo que me fascinaban los bolígrafos, los bultos de cuero, y siempre intentaba escribir “algo”. La vida me tomó por sorpresa temprano, abofeteó mi rostro y me vapuleó al punto de obligarme a tomar algunas decisiones importantes. Tengo entendido que a todos esos cambios,  mucha gente les llama: vivir (aunque por cierto, el vapuleo no cesó hasta ya bien entrada mi adultez).
Una solventado las tragedias, las perdidas, y el desinterés que en algún momento llegué  tener por la vida y por las personas, retomé el proyecto. En ese momento pensé en una obra de teatro para niños, pero a medida que más indagaba sobre la vida y obra  del Libertador y los suyos, más inquieto me sentí. Era como si ante mí se hubiera presentado una trama al mejor estilo de los servicios de inteligencia actuales, una trama que no me permitió dejarla hasta entender, o creer entenderlo todo. El desorden histórico me desorientó, por cierto, y lo hizo a  tal punto, que decidí comenzar por estudiar el entorno histórico de su gesta. Eso, me llevó más atrás. Y  medida que más avanzaba, mas fascinado me sentí.
Bolívar, nuestro libertador, “padre fundador” de cinco naciones hispanoparlantes, no solo fue uno de los hombres más ricos del Imperio Español. Hablaba francés e inglés fluido; sus maestros –los mejores disponibles, tanto en américa como en Europa- lo instruyeron en “Lengua Latina y Gramática, Matemática, Literatura y Geografía, Letras”. Y en lo militar, tuvo de tutor a uno de los mejores soldados del imperio, cuyo valor, astucia y prestancia, fueron igualmente valorados y celebrados por el imperio español –que lo incluyó en su lista de los más buscados, al haber renunciado a  sus filas y comenzar  a divulgar sus ideas independentistas- el ruso; por las autoridades del naciente país del norte así como de  Inglaterra, con quienes compartió estrategias y amistades; hasta participó en la guerra por defender la Revolución Francesa.
Imposible que Don Francisco de Miranda, no le haya convertido en un experto esgrimista, espía y líder táctico. Y si esto no fuera suficiente, al poco de haber quedado viudo, aceptado los votos oficiales que lo convertían en Masón grado 33, una de las distinciones más altas que pudieran otorgar la hermandad secreta y a  la que seguramente pertenecían la mayor parte de los padres fundadores de los Estados Unidos:

 “…Un mes antes, exactamente el 11 de noviembre de ese año, Bolívar aceptó su nombramiento como miembro formal de la logia francesa.
El undécimo día del undécimo mes, del año de la Gran Luz 5805 para los Masones.
Su discurso de aceptación y agradecimiento lo dio en francés, un francés fluido y elegante según los testigos…
En Europa, bajo el cuidado de su representante, el Marqués Jerónimo Ustáriz y Tovar, aprendió perfectamente el Francés y el Inglés, completó sus estudios en matemática, y pasó deliciosas horas leyendo empedernidamente algunos de los clásicos más importantes, textos antiguos tomados de las voluminosas bibliotecas, tanto de la familia como de sus amistades.
Probablemente los autores franceses, al igual que sucede con todos los jóvenes ante lo prohibido, le atrajeron.
Fue también durante ese año que hizo su tercer juramento, sucedió en el Monte Sacro, la más pequeña de las siete colinas romanas; y tuvo como testigo a Don Simón Rodríguez, que como ya dije, fue por entonces su fiel compañero de viajes:
“¡Juro delante de usted, juro por el Dios de mis padres, juro por ellos, juro por mi honor y juro por mi Patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español!”. 
Viudo y totalmente huérfano para la fecha, este príncipe de la nobleza hispano parlante, sin saberlo, sentenció a muerte la tiranía española en el Nuevo Mundo[1].
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“Cuando tomamos la decisión de armar el Códice, algunos de los míos consideraron que el momento escogido por la Providencia, para darle comienzo a estas transformaciones, fue el año de 1773, mismo en el que los padres del General Bolívar contrajeron nupcias.
Su padre, Juan Vicente de Bolívar y Ponte Andrade, fue un militar imperial que, gracias a su agilidad en los negocios, incrementó en mucho la de por sí considerable fortuna que heredó con su apellido.
Sabemos que solicitó a la Corona el título de “Marqués de San Luis”, nombramiento que, a pesar de haberlo pagado, nunca le llegó.
El abuelo del niño Simón por su parte, fue un prominente político de Aragua, y su abuela, una noble caraqueña de nombre Petronila...
(Se han encontrado cartas dentro de la correspondencia de Miranda, en donde el padre de Bolívar le pedía su intervención para hacer cambios políticos en el Imperio)
…Pero que tal solicitud la hiciera precisamente el albacea de la Corona en Venezuela, bueno, después de la sorpresa comprendimos de donde venía la filiación entre el heredero de la casa Bolívar y Palacios, y el famoso militar caraqueño…
…De niño Bolívar era solo un chico más, juguetón y avispado, a quien no le compraron un niño negro para que lo acompañara, sino que lo dejaron convivir con los críos esclavos, como uno más.
Con su madre ausente y el padre fallecido, la relación con la Negra Hipólita debió haber sido muy profunda, y por tanto, una de las personas más influyentes en su vida.
No nos cabe duda de que ella complementó los sólidos conceptos morales que adquirió con su apellido, y es que, además de su honestidad, para el niño Simón un juramento era una obligación de toda la vida…
…En 1802 Francia y el Imperio Británico firmaron un pacto de paz, que nunca llenó completamente las expectativas ni de uno ni de otro –de hecho, ninguno de los dos países le hizo honor como se esperaba-, mientras tanto, el joven heredero de la casa Bolívar y Palacios contrajo nupcias con una joven de Madrid, si mi memoria no falla, de nombre María Teresa Toro Alaiza.
Ella no fue su primer amor -estamos seguros de eso- pero si su primer juramento.
Bolívar por su parte, vuelve a probar el sabor de la muerte, y es que al llegar a su Hacienda en San Mateo, en las Provincias Venezolanas, dichoso en felicidad y probablemente lleno de planes para una vida lejos de las intrigas revolucionarias, su esposa cae víctima de fiebres malignas, ante lo cual, ni su apellido ni su riqueza pueden hacer nada.
Para 1804, cuando Bonaparte declaró finalmente su Imperio, harto de ser acusado por las autoridades austríacas e inglesas, o porque desde el principio fue su verdadera intención, Bolívar se encuentra en Europa para jurar fidelidad -en la logia de París- al Sistema Republicano y a los cambios que su implementación traería.
En algo siempre comulgaron sus enemigos, Bolívar no era normal.
Nunca lo fue: Bolívar era “único”.
…Por entonces Bolívar ya compartía con lo más granado de la sociedad: Voltaire, Hegel, Rousseau…
Si bien los sabios aconsejan atender a todos con igual prestancia y educación -ser igualmente humildes y honestos ante reyes, tanto como ante mendigos- es muy difícil mantener una relación duradera, con alguien que no tenga tu mismo nivel intelectual.
Llega un momento en que no sabes de qué hablar.

Es con gente parecida a nosotros que terminamos constituyendo el escenario en el cual nos desenvolvemos, esta tarima donde nos ha tocado representar el teatro de nuestra propia vida, quizás para demostrarle a Dios -único espectador en la sala, supongo- que puede confiar en nosotros.
Sin este nivel “intelectual”, luego de cubrir las necesidades que originaron el contacto, es complicado mantener cierto trato recíproco, hasta lo más simple resulta pesado.
Lo explico porque la realidad fue que -en su genialidad- Bolívar era un solitario, doña Manuelita fue un obsequio de la Providencia, y toda una sorpresa[2]”.
La historia termina de una manera muy triste. Las ideas revolucionarias de Miranda y Bolívar murieron al ser asesinados este último y el General Sucre. Los hispano-parlantes fuimos – a propósito- sumidos en la ignorancia y la confusión, instalándose en el poder, bajo la fachada de partidos políticos y el bien (¿?) de la mayoría, toda una nueva generación de embaucadores al mejor estilo del imperio defenestrado. Lo único que cambiaron fue que a partir de la exitosa gesta de los Libertadores, ahora podían robar para ellos, y no para su superior ni para el rey. Fue el nacimiento de lo que llamo “el síndrome del rey absoluto”, que lleva a muchos a anhelar poder sobre los demás y algo de efímera gloria terrenal.













[1] (Daniels, “La Rebelión de las Provincias Unidas”. Pp. 33, 2013)
[2] (Daniels, “La Rebelión de las Provincias Unidas”. Pp. 17, 19, 20, 21, 31, 32 y 45. 2013)

martes, 15 de noviembre de 2016

Llevo años intentando aprender a escribir. Cada vez que lo hago, reabro la conexión con mi mundo, el que han conocido mis íntimas (muchísimas menos de lo que gente supone) esas pocas mujeres que, algunas por amor –aunque sin permiso- se atrevieron, confiando en su instinto, y superando todas las tonterías de quienes decían saber más que ellas, afirmaron conocer, se atrevieron. Y digo íntimas no porque compartiéramos una cama –que no fue siempre el caso- no. Digo intimas porque su honestidad espiritual llegó al extremo de producir un aleteo en mi corazón. Un –no sé si me explico- sentirte vivo…
Si alguna vez hubiera escrito poesía pensando en alguien, de seguro hubiera sido en cada una de ellas, desde niño las recuerdo:


Si oyes un rumor

Anoche era época de Luna Llena,
de fechas de cuando salen
cosas extrañas,
quizás fue por eso que salí.

Tus ojos no me ayudan,
ni tu sonrisa,
ni los pliegues de tus labios
 que, inocentes,
se cuelgan a cada lado de mi
alma.

Me han dicho que,
cuando hablo,
lo hago para ti,
y que cuando sonrío,
sonrío solo para ti,
 y que hasta cuando pienso,
solo pienso en ti.

Y yo no sé,
pero quizás sí,

sospecho,

porque cuando pienso,
solo estás tú,
y cuando hablo,
en verdad lo que hago es recitar mis
poemas para ti,
y hasta cuando respiro,
 lo hago,
porque me parece que el aire
no es aire,
sino tu aroma.

Anoche era época de Luna llena,
de fechas de cuando salen
cosas extrañas,

fue por eso que salí:
tomé mi capa y mi sombrero,
y vagué,
vagué por parajes obscuros
y solitarios,
espantando a todos.
Así, dando tumbos sin querer,
llegue a tu ventana.

Tus ojos no me ayudan,
ni tu sonrisa,
ni los pliegues de tus labios,

y que conste que he tratado de olvidarte
pero,
si escuchas un rumor,
suave,
en el cristal de tu ventana
y hay Luna llena,
no temas,
soy yo,
que oculto en mi gabán,
en un pequeño cofre,
te traigo mi corazón.

Si oyes un rumor,
ya te dije,

no temas.




(La obra completa está disponible en Amazon)

jueves, 6 de octubre de 2016

El Chisme de Clinton
Los Sufíes, al igual que los budistas, afirman que la realidad que percibimos del mundo –lo que creemos- es solo una ilusión. Los primeros lo achacan al cotidiano vivir (algo parecido a lo que sucede con una mentira que, de tanto repetirse, termina aceptándose como verdad absoluta), los segundos, que se debe a nuestros vicios; en lo que ambas coinciden, es en la idea  de que todos los problemas nacen de nuestra inmadurez espiritual.
Los pueblos menos desarrollados en eso de ayudar al prójimo, lo intuyen (el engaño). La expresión “Ladrón juzga por su condición” es un claro ejemplo. En el fondo lo que significa es que “todos” vemos el mundo según nuestra particular forma de ser, así, el que es gentil por ejemplo, verá gentileza en todo lo que le rodea. El caso de escoger pareja es otro clásico, y es que, nos damos cuenta de quién es, luego de vivir un tiempo a su lado: ¿por qué no antes? ¿Porque no somos acuciosos observadores como los detectives de Agatha, o deductivamente filosos como el muy afamado Sherlock?
No. Porque lo que hacemos al seleccionarla –a nuestra pareja-  es vestirla con nuestros sueños y expectativas. Y esas vestiduras las ataca el tiempo. Finalmente pedimos el divorcio y, si las cosas llegan a los extremos, nos hacemos daño para dividir pertenencias:
-          ¡Me engañaste! – A lo que nuestra pareja responde:
-          No. Tu viste en mí, algo que solo estaba en tu mente.-

Dicen que la Sra. Clinton ganó el primer debate. Desde entonces la inquietud no me abandona.
Primero.-             El Sr. Presidente Obama es negro (sin ánimos de ofender, algunas de mis mejores amistades solo se ven en la oscuridad si sonríen), y durante los últimos meses de su mandato –no sé si es así, pero desde lejos es lo que parece- se ha iniciado una cacería de negros DESARMADOS que tiene indignada a toda la nación. Resulta imposible no hacer similitudes, cuando la Sra. Clinton señala que está defendiendo minorías. Preguntarme qué será de la “mujer” bajo su mandato. ¿Y los latinos? No olvido el camión de estiércol verbal que lanzó sobre el presidente venezolano, el difunto Hugo Chávez quien, según muchos –y me quito el sombrero ante su poder de convocatoria- es el causante de todos los males de nuestro país, aún después de muerto. Y más latino que Chávez, nadie.
Segundo.-           Obama dejó muchas promesas sin cumplir. Luego, sin querer profundizar en una realidad de la cual –en nuestros países tercermundistas- hemos escrito hasta canciones (“Pablopueblo” del panameño  Rubén Blades, fue todo un ícono social), caemos en que también le dieron el premio nobel de la paz, que incluye una cuantiosa cantidad de dólares y que, a decir de muchos, nunca se lo ha ganado, si no, pregúntenle a los Sirios.
Pregunto (alzo mi mano, consciente de que, por sabelotodo, todos me miran mal):
¿La motivación de la Sra. Clinton no será lograr su gran sueño: ser la primera mujer presidente del país? Y si es así: los ciudadanos, el “pueblo” del que tanto se jactan ¿dónde quedan? ¿A quién realmente le importan?
Tercero.-              A pocos meses del ataque del 11 de septiembre, alguien me dijo de manera muy inocente, que le recordaba una de las escenas iniciales de la taquillera película “El Día de la Independencia”. Desde entonces he intentado captar el poder del cine como inspirador de actitudes (independientemente de si sean honestas o no. Recuerdo haber conocido a un traficante búlgaro ya fallecido por cierto, que tomó la vida criminal inspirado en el personaje, emblemático por demás, de Al Pacino en la muy celebrada “Caracortada”). Alerta, no faltó mucho para asociar parte del guión de la segunda película  de Hulk (el niño grande que se pone verde cuando tiene una rabieta) a la irracional idea que tienen muchos latinos, que creen que entrar al país del norte a pie, es solo cuestión de caminar un poquito.
Esta manipulación mediática –adrede o no, y dudo mucho que los cineastas hayan pensado en las turbias mentes que se sienten inspirados por la maldad que hay en sus películas- fue inventada por Hitler y sus secuaces, allá por los años 30 del siglo pasado.
Ahora, en la discusión entre la Sra. Clinton y Trump, resulta que el arma secreta de la poderosa dama, fue precisamente un asunto sucedido entre el contrincante y una de mis compatriotas (inspiradora, asumo, de muchos sueños húmedos: en mi caso al menos fue así) pero, y sin pretender ofender a nadie, ni minar el cariño y el respeto que sé, ambas se merecen, pero –repito- la disputa por el cargo más importante del país más poderoso de Occidente –puede acabar con la vida en todo el planeta apretando un botón- se está dirimiendo ¿en base a un chisme de farándula?
¿Es Norteamérica hoy día, la fuente inspiradora que cambió el mundo conocido hace casi ya dos siglos? O como afirma una de las tantas teorías conspirativas en torno al asesinato de Kennedy: ¿la presidencia de los Estados Unidos es en verdad una mera figura decorativa? ¿Y las decisiones importantes las maneja un grupo paralelo detrás de bambalinas?
Acaso si Clinton gana, y al final de su período -si no muere en el camino, como ella misma parece creer que sucederá- ¿responderá a los indignados votantes, con la afirmación de nuestra desafortunada pareja?:
-          Yo no te engañé. Tu viste en mí, algo que solo estaba en tu mente.-

Postd.:

                Durante todo el presente mes de Octubre (motivo por el que adelanté mi post), los amigos de Amazon pondrán en oferta mi obra sobre Bolívar y sus libertadores (“La Rebelión de las Provincias Unidas”) un pequeño homenaje de este servidor, al líder de la gesta independentista, a sus amigos y a sus mujeres (amigas, esposas, amantes). El link, por si le quieren echar una ojeada, es https://www.amazon.com/dp/B01349TITM

martes, 13 de septiembre de 2016

El muro de Trump

¿Trump, Clinton?
Lo primero que me pregunto es: ¿Cómo afecta el triunfo de Trump a la América (ex)española?
CNN, para quien la noticia es abiertamente un negocio, se empeña en darnos un punto de vista “hispanoparlante”, sobre el asunto de cómo nos afectaría la presidencia de este rubio hasta las pestañas; pero cuando no peca al consultar hispanos que viven en los Estados Unidos, peca al consultar gente que vive más abajo del Río Grande, pero visiblemente presionada por quedar bien ante las cámaras (no pensemos mal: son sus cinco minutos de fama.)
Sobre la gran empresa de noticias no caigamos en el error de catalogarles, porque perdemos automáticamente la perspectiva, me explico, cuando catalogas etiquetas, cuando etiquetas echas el asunto a un lado, y eso te hace vulnerable. CNN está tratando de hacer lo mejor que puede, desde la óptica de un universo paralelo al nuestro, un universo odiado y amado a partes iguales, pero como digo, una realidad política y económica “alterna” (creada a raíz de muchos muertos –los de ellos, y los de los demás, no en balde parece que sin una guerra no pueden salir adelante), y lo están tratando de hacer con lo que tienen a la mano, que es bastante poco. Algo así como pedirle a una persona que haya vivido una guerra, que te explique, años después de lo sucedido, lo atrozmente desagradable que fue su experiencia. (La reseña de Band of Brother[1], la serie de Hanks y Spielberg sobre las experiencias de un grupo de veteranos de la II Guerra Mundial, es elocuente: nadie de la familia se imaginó nunca siquiera lo vivido por sus padres y abuelos). Como digo, son cosas que nunca podremos entender, a menos que tengamos la desgracia de vivirlas. Su objetivo, volviendo con el flamante canal de noticias –como ellos mismos lo afirman- es presentarle al televidente hispanoamericano, el mejor planteamiento posible de la realidad que tienen (o creen tener) entre las manos.
Otros tocan el tema desde México, e incluso desde Inglaterra a través del portal de noticias de la BBC en español.
Bien, particularmente me apunto –de hecho le daría mi voto si pudiera- por Trump. Sencillo, el hombre –con la boca tan grande como la del ya fallecido Muhamad Alí, e incluso más que la de nuestro líder (al menos para los pobres y desamparados de esta tierra olvidada por todos) es multimillonario (se espera que sus ambiciones de dinero y poder ya estén cubiertas) y famoso en todo el mundo por sus negocios y por su archiconocido evento de Miss Universo (con lo que la gloria tampoco es su meta) quizás en verdad se dedique en algo a mejorar las cosas para las personas comunes del “imperio” (para quienes les gusta la jerga de los Libertadores, que si tenían –y mucho- por qué pelear; o para quienes son más de nuestra época, y probablemente se criaron con las aventuras del maluco Dark Vader y la revancha de sus hijos). Pero, a ver: ¿por qué me gustaría que ganara la presidencia?
Porque sería el fin (no creo que definitivo, pero se las pondría difícil) de muchos negocios sucios. La frontera sur de los Estados Unidos es permeable por demás y, como la Constitución –como en muchas partes-  es la fémina más violada por Tirios y Troyanos a todo lo largo de la línea que lo separa de México, y une las costas de ambos lados del país; los bachaqueros norteamericanos y latinos, hacen su agosto con armas, drogas y el tristemente célebre tráfico ilegal. Todo tiene una parte buena y una mala, los hindúes le llaman a eso Karma, los asiáticos, el Ying y el Yang.
Primero, el tráfico de armas: según un artículo firmado por José Carreño[2] para el Excelsior de México, el 71.9% de las armas incautadas en la frontera para 2014  (11 mil –aproximadamente- de 15.397) fueron producidas y compradas ilegalmente en los Estados Unidos, y esto sin que el Gobierno norteamericano hiciera algo por detener ni la venta en su territorio –la Constitución avala la compra por parte de sus conciudadanos, y la ley de la oferta y la demanda, respalda el bachaqueo- ni el flujo hacia el sur –tienen demasiados problemas con su propia gente: si no son los gringos como Snowden que abogan por la verdad verdadera, entonces son los terroristas; si no es la agresividad de la gente de finanzas, entonces es el descaro del sistema de salud, etc., etc.- EL imperio gotea por muchas partes.
Según un comunicado del WOLA (el organismo a cargo de monitorear el problema), “al agregar y promediar los datos del Caribe, las armas de fuego de origen estadunidense representan  60% del total regional, entre tanto que el número es de 40% para Centroamérica”.
Juan Paullier[3], levanta su dedo desde la BBC  y apunta al poder de fuego que tienen las organizaciones de narcos en México:
Lanzacohetes, AK-47, ametralladoras Uzi, fusiles Galil, granadas de fragmentación, fusiles Barret, fusiles AR-15: algunas de las armas que se han denunciado están en manos del narco.
De hecho, de acuerdo a datos oficiales, entre 2006 y 2012 fueron decomisados a organizaciones delictivas 81 lanzacohetes de tipo RPG.
El gobierno informó este martes que en el operativo de la semana pasada se incautaron de dos lanzacohetes RPG, dos lanzacohetes LAW, armas largas y cortas, granadas y casi 4.000 cartuchos de diferentes calibres…
El mercado negro tiene su relevancia, y también el gris: donde se compra legalmente en un país determinado, pero se importa ilegalmente a México…
"El 90% de las armas del narco vienen de Estados Unidos. Es una cifra lógica", señala Hope al recordar un estudio sobre la materia publicado en 2010 por el Centro Internacional para Académicos Woodrow Wilson, con sede en Estados Unidos.
Otras investigaciones de oficinas públicas del gobierno de EE.UU. han asegurado que el porcentaje es del 70%.
"Hay como 8.000 armerías del lado americano en estados fronterizos, hay gun shows (feria de venta de armas)", añade, "mercados secundarios de armas donde ahí no piden identificación de nada, no te hacen ninguna pregunta, es más difícil comprar un coche que un arma"…
En una investigación de Eugenio Weigend Vargas y Silvia Villareal González publicada el año pasado en la Mexican Law Review, y reproducida por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, se estima que anualmente se trafican a través de la frontera entre ambos países 253.000 armas de fuego…
"En el mejor de los casos",…, "se está incautando el 16% de las armas entrantes"...
Y es esta libertad del pueblo norteamericano, la que permite el comercio hacia nuestros países del Sur, claro, son nuestros compatriotas los que asesinan y los que mueren, y así como el aviador militar nunca ve muestras inmediatas de su labor, quienes se aprovechan de la buena fe de los padres fundadores –la ley viene de la época de la independencia, y pretendía autorizar la defensa ante cualquier agresión de los Ingleses- vuelven a casa con sus seres queridos, y con sus amigos, a disfrutar de un buen fin de semana hablando de lo bien que les fue –supongo- comprando armas en la frontera, y negociándolas en el estacionamiento de las tiendas de ventas de armas. Desde México hasta Colombia, las calles se llenan de muertos, la policía es arrinconada por la capacidad de fuego de muchos en el narco y las pandillas, nacidas porque es lo único que se puede hacer para vivir cuando el país raya la pobreza absoluta; los victimarios sueñan con “Cara Cortada”[4] y las victimas, con sus seres queridos muertos -atrozmente en muchos casos- o desaparecidos.
Segundo: las remesas:
Países enteros sobreviven a costa del tráfico de las remesas, ignorando de plano cualquier plan alterno para sobrellevar las crisis propias: que se vayan los pendejos a pie, pierdan una pierna, un brazo o la vida en el Tren de la Muerte que atraviesa Centro América, cruza México y descarga en territorio norteamericano, su cargamento de pobres y harapientos, que sueñan con el “sueño americano”. Algunos se mueran de sed o de asfixia por culpa de unos Coyotes para quienes solo son ganado. Algunos son  violados o muertos por quienes –sabiendo que la justicia en la zona es un mero argumento, con la que viejos intentan crear poesía y así matar el aburrimiento y la fatiga que el calor les produce- hacen lo que les da la gana (porque eso –síndrome que padecen muchos-  es ser rey).
Pero claro, lo que importa a mucho gobiernos “satélite” del Imperio, son las remesas, los dólares, no las vidas de sus ciudadanos, que se atrevieron a huir de la pobreza absoluta, y arriesgarse –que en mucho, ha hecho de Norteamérica lo que es hoy día- por un sueño.
El peso que tienen es tan grande, que hasta se les estudia como fenómeno económico.[5]
Tercero: la Droga
Consumida por los norteamericanos con tanta avidez[6] que pareciera que no toman cerveza ni comen comida, la pagan con dólares, de los verdecitos, esos con los que el narco tráfico desde la tierra de Pancho Villa hasta los grupos guerrilleros del Perú, compran su equipo militar (a los Estados Unidos: negocio redondo); esos que sostienen campañas políticas y nos mantienen en guerra constante con nosotros mismos; esos con los que el pana de la esquina le compra la comida a sus nenes, porque en la vida hay que hacer algo para vivir, y muy pocos en nuestros países tienen idea de cómo solventar con éxito los problemas de la vida, surgidos en mucho por una política monetaria “ausente”, cuando no, pésima (sin producción propia no tiene mucho sentido) lo que origina una moneda de muy poco valor, y por tanto, no transable internacionalmente. Pero todos, ¡todos¡ soñamos con tener más o menos, las comodidades que les vemos a los ciudadanos del primer mundo.
El otro problema con el consumo, es que la pelea se “pelea” en nuestros países. Es acá –por productores, la Ley de la Oferta y la Demanda es clara- donde la guerra está vigente, con armas, presupuestos millonarios, y muertos. Muertos a diestra y siniestra. En los países consumidores el problema se resuelve con atención especializada, con cárcel y multas.
No hablemos de la “mala educación”, el bastión de nuestros líderes para eternizarse en el poder.
Cuántos otros temas, mi querido lector, mi querida lectora. Cuantos no van a ser  los negocios sucios que el muro de Trump va a poner difícil…
Si mi querido potentado, ponga su pared. Aunque dudo que lo dejen. Recuerde las promesas incumplidas de Obama –porque no pudo o porque no lo dejaron-. Recuerde el asesinato de Kennedy, hundido en el lodo de las teorías conspiratorias y –entre muchas otras cosas extrañas- la bala mágica que salió de su cuerpo varias veces, giró en el aire y entró de nuevo ante el terror de la Primera Dama y el desconcierto del Servicio Secreto.
Hace algunos años, fastidiado por no conseguir trabajo en el reinado de los Países Bajos, vi una comiquita en donde las “chicas superpoderosas” del canal Disney, eran llamadas a acabar con no recuerdo qué problema interno. Cuando la computadora desplegó el mapa de los Estados Unidos, recuerdo que el dibujo incluía México como “parte” del Imperio…
Esa idea, metida en la mente de los niños dogmatizados por algo tan inocente como un dibujo animado ¿también lo va a echar para atrás?
Usted es mi candidato, mi querido Sr. Trump, qué lástima que no le pueda dar mi voto.



[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Band_of_Brothers
[2] http://www.excelsior.com.mx/nacional/2015/04/17/1019238
[3] http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/05/150505_mexico_narcotrafico_carteles_origen_armas_jp
[4] https://es.wikipedia.org/wiki/Scarface_(pel%C3%ADcula_de_1983)
[5] http://www19.iadb.org/intal/intalcdi/PE/2014/13964a04.pdf
[6] http://www.semana.com/vida-moderna/articulo/informe-de-la-onu-revela-consumo-de-drogas-en-el-mundo/395174-3 y https://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/drugfacts/tendencias-nacionales

miércoles, 17 de agosto de 2016

Quítate tú…
Pasión sin educación,
es un arma de doble filo.
Educación sin “calidad”,
es un suicidio asistido.
wd

Presionado por la situación país, la escasez de alimentos y las mentiras de parte de su personal, el dueño del restaurant en donde trabajaba decidió “bajar la Santamaría”. Obligado a resolver en muy corto plazo, opte por aceptar una oferta de vieja data, en uno de los restaurantes (de playa) más famosos de la Isla. Practicantes de algunos parámetros de Gestión de la Calidad, el fenshüi es parte habitual de la labor diaria –al mejor estilo japonés, todo nuevo integrante comienza como ayudante del ayudante, esto es: limpiando-. Así, barriendo la arena de la entrada lateral, coincidimos al poco y en la entrada, la humilde y hermosa chica de la limpieza y este servidor. Justo en ese momento pasó uno de los nuevos camiones del Aseo Urbano (SANEAR, sistema ambiental neoespartano de aseo y residuos: http://sanear.com.ve/), a retirar los contenedores que colocados junto a la calle. Observando el avance (solo operan dos personas y nunca se ensucian las manos. Nadie guinda de la parte trasera y, aunque desaliñados y algo sucios, los sujetos cargan uniformes distintivos) y en mi interés por socializar (no en balde compartimos 8 horas diarias) inicié un “intento” por explicarle a la señora, que en el Reino (dictadura sin persecución política) de los Países Bajos (Holanda[1]) limpiar la basura de las calles no es solo uno de los trabajos mejor pagados, sino que su personal cuenta con los mejores beneficios sociales de todo el Servicio Publico Nacional (superado apenas por el de los empleados de seguridad y emergencia: policías, bomberos, etc.): quienes limpian las calles son funcionarios impecablemente presentados, de a pie o en camiones de última generación, y -que quizás fue lo que más me llamo la atención- nunca ves, o hueles, basura por ningún lado…
Pero fue muy poco lo que pude hablar. Exaltada, la chica comenzó a arengar (y de mala manera) las bondades del socialismo revolucionario del siglo XXI: ¡porque hay gente que no le gusta!
-         En Holanda los camiones no huelen a nada…
-          ¡Aquí tampoco! Porque la revolución…
-       -  Allá es uno de los trabajos mejor pagados…
-         ¡Aquí también!
-        ¿Aquí también? – Fruncí el rostro, desde niño he sabido que, quienes viven guindados en la parte de atrás de los camiones de basura, son los empleados públicos peor pagados del Estado, de paso, son considerados por el resto de los ciudadanos, poco menos que “parias sociales”. Al verme, la chica se apresuró a gritar poniendo su cara más inteligente: ¡Yo me imagino…! Porque la revolución…-

Y continuó y continuó con su despilfarro verbal sin control. Defendiendo una Revolución Social preocupada más por la defensa de sus principios, que en buscarle solución a los problemas del ciudadano (el de a pie y el de vehículo; el rico, el pobre, el más o menos).
Desde sus inicios creí que el argumento de que “todos los males provienen de la riqueza ostentada por unos pocos, es la culpa de todos los males”, era solo eso: un argumento para darla a las masas una razón para unirse. Ahora no estoy tan seguro. Porque sin inversión la economía languidece, y solo la riqueza puede invertir: Pero la riqueza que se maneja con criterio profesional, de alto nivel ético y responsabilidad. No la que se gestiona para que el funcionario de turno reciba más aplausos cada vez que aparece, obtenga más votos cada vez que hay elecciones, y logre fidelidad no porque lo merece, sino porque de otra, las puertas a créditos y beneficios se cierran casi automáticamente.
Napoleón uso el “justicia, paz y libertad”, copiando el grito de independencia estadounidense, cuando los hijos rebelados de la potencia angloparlante exigieron su independencia (Boston tea Party:es.wikipedia.org/wiki/Motín_del_té), desesperados por quitarse de encima el continuo incremento de los impuestos pagados a la Corona, que no era otra cosa que usura con sangre azul.
Hitler, le echó también la culpa a los ricos (que en la mayor parte de Europa eran judíos, y como al expulsarlos nadie los quiso –muchos países incluso, no permitieron siquiera, que los barcos llegaran a puerto[2]-  optó por la Solución Final[3]: asesinarlos sistemáticamente, como si fuesen ganado infectado –debe resultar fácil matar gente cuando es otro el que lo hace por uno-).
Medio siglo después, Nixon apoyo dictaduras en casi toda la América hispanoparlante, escudándose en la lucha contra el Comunismo; cuando su propio pueblo se hartó de los desmanes y el terror impuestos por el FBI y otras oficinas de Seguridad –bajo la misma premisa-, estalló lo que luego fue conocido como el caso Watergate[4], y fue obligado a renunciar. Aunque ya estaba instalado en el Cono Sur el tristemente famoso Plan Cóndor[5], cuyos agentes sacaban a los ciudadanos comunes de sus casas cualquier madrugada, y los arrojaban a mar abierto con un peso en los pies, por ser homosexual, comunista, o sencillamente un opositor político. En el peor y más triste de los casos: “por un porsia…”
                Ejemplos del “crimen por ostentación de poder” se encuentran a todo lo largo de la historia y en cualquier parte del mundo. La base para manipular a los pueblos –desde que los libertadores (en América y Europa) acabaron con las monarquías- es “un argumento que parezca justificar las atrocidades. El autoritarismo político o militar, al igual que los reyes de antaño, no acepta ningún tipo de desobediencia-”.
Pero los males del mundo actual, no deben originarse en la riqueza  de unos pocos, me apunto más por el desprecio del hombre por el hombre… Y es que aunque los países socialistas (y comunistas) utilicen el argumento como bandera política y con ello exaltar a sus seguidores, la historia dice que –siempre- lo que impera es un: “Quítate tú para ponerme yo…”
Comprendo la pasión de la muchacha, el aferrarse a un sueño, al imaginarse lo que sucederá si la oposición retoma el poder: El retorno del FMI y sus excelentes medidas económicas que ignoran de plano al Ser Humano, e implementa desahucios a todo aquel que no tenga como pagar su crédito, o el alquiler, sin importar si ya pertenece al grupo de la tercera edad y no tiene a nadie. Y los aumentos sin control en la mayoría de los servicios públicos, sin mencionar los  impuestos, al mejor estilo de Macri en Argentina.
Pero solo con pasión no se sale adelante, mucho menos se arreglan las cosas. Amor con hambre no dura, esa es la realidad. Y aunque la imaginación nos ayuda a crear proyectos, a soñar, a escribir poesía, libros y canciones, es solo eso, un “quizás”. Si no se concreta en buenas ideas, en algo práctico que solucione problemas, no sirve para nada, mucho menos para arreglar una economía en decadencia.
Eso lo logra una sólida educación, una educación de calidad, que por desgracia, en democracia –con muy pocas excepciones- solo la obtienen los que regentan la riqueza, o sea, unos pocos.
Nuestros líderes revolucionarios parecen haberse convertido en Showman, al mejor estilo hollywoodense. Y cuando hablan exigen aplausos –para eso guardan el silencio adecuado- y obediencia absoluta –porque si no, no te doy, y de paso te execro-.
Si tuvieran estudios de alto nivel, si se hubieran graduado en universidades reconocidas y con las mejores notas, sabrían las consecuencias de la mala educación y de tal proceder. Porque  esos que hoy aplauden, no los aplauden a ellos, lo que en verdad están haciendo es cubrirse. De seguro, si las cosas llegan a cambiar, aplaudirán –y con el mismo afán- al que venga.
Virtud de algunos pocos –todo hombre de negocio lo sabe- es rodearse de gente muy bien preparada y sincera.
Y la obediencia absoluta, solo les da a todos los funcionarios corruptos, el argumento que necesitan para cuando las cosas salgan mal: “yo solo cumplía órdenes…
La pasión política. El grito de guerra social. La continua batalla sin descanso entre el oficialismo y la Oposición, está acabando con Venezuela.
Con un barril de petróleo por encima de los cien dólares, lo llegamos a tener todo, y borrachos en nuestro efímero triunfo, caímos al fondo. Bien que lo advirtieron los adversarios del Comandante, pero como en Oposición han sido tan malos, el juego se ha trancado, y ambas partes se niegan a negociar por temor a perder a{un más de lo que ya llevan perdido.
-          ¡Porque hay gente a la que no le gusta! – Continúa la muchacha, basándose en cosas que supone o que se imagina, porque no tiene nada más a que aferrarse. Luego me han dicho que apenas sabe leer y escribir –e intenta tapar su ignorancia, llevando consigo un pequeño ejemplar de algún texto marxista revolucionario, para parecer culta, e intentando asustar,  diciendo tonterías subiendo el tono y usando un verbo no apto para la mayoría-.
Pongo mi cara más estúpida, medio sonrío, bajo la mirada y continúo barriendo. Sonríe a su vez y entonces, solo entonces, parece que un destello de luz le viene y se siente avergonzada: por no dejarme hablar, por no intentar conocer mi punto de vista para después destrozarlo con sus vanos argumentos; se sonroja, termina abruptamente y corre a terminar los baños.
Mis argumentos –vividos durante 8 meses de estadía en el lugar- sobre la dictadura de la Corona en Holanda, sobre cómo manejan su basura y su economía, sobre cómo tratan a los minusválidos y al resto de los ciudadanos, humillan el rostro, se vuelven y caminan hacia sus escondites dentro de mi corazón.
Les digo que ya habrá oportunidad de que salgan y se regodeen en la experiencia. Que nadie nos quita lo bailado. Por algo los gringos dicen aquello de más vale haber amado y perdido, que nunca tener la experiencia.
Continúo sacando la arena de la entrada, para que cuando lleguen los clientes encuentren un lugar impecablemente limpio, y sientan ganas de alquilar nuestro equipo de playa, y de comer nuestras ofertas culinarias. Por supuesto, son gente rica. Pagan mi sueldo y el de mis compañeros. Pagan los beneficios del negocio, y las inversiones del dueño, y nos hacen creer que, alguna vez, al turismo se le dará el valor que realmente merece.
Al poco, el camión de basura vuelve y pasa junto a mí. Impecablemente limpio por fuera, su pestilente aroma lo persigue. Como un mal presagio de –por un lado- el recuerdo de una verdad histórica: los rusos y los chinos, luego de 50 o 60 años de intentos fallidos, se vieron obligados a establecer reglas claras de mercado y abrirse a la inversión extranjera[6]. Cuba, ahora poco, recibió con los brazos abiertos el Air One (no lo bautizaron así por arrogancia, el presidente es el máximo líder de las fuerzas amadas, así que es cosa de ellos y para ellos: los gringos. Pero hay quien se ofende) y aunque Obama no cedió con lo del embargo, e ignoró de plano cualquier referencia a Guantánamo,  Raúl y su hermano –probablemente sin tener muy en claro cuál fue la jugada política del líder negro- aún tienen esperanzas.

Por el otro, lo que saldrá a la luz cuando los ricos vuelvan a tomar el control, y se destape lo que surgió luego de la muerte (hay quien afirma que antes) del comandante supremo (para sus seguidores, que lo llaman así una y otra vez, supongo que para intentar convencerse. Allá ellos, mi líder supremo es Dios) y la instauración, al parecer nacional, del “quítate tú para ponerme yo…”

William Daniel, Agosto 16, 2016




[1] //es.wikipedia.org/wiki/Países_Bajos
[2] http://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/05/140513_barco_judios_rechazados_cuba_ar
[3] https://www.ushmm.org/wlc/es/article.php?ModuleId=10007789
[4] es.wikipedia.org/wiki/Esc%C3%A1ndalo_Watergate
[5]www.bbc.com/mundo/america_latina/2016/05/160524_america_latina_plan_operacion_condor_argentina_uruguay_bolivia_brasil_paraguay_jcps
[6] https://www.juandemariana.org/ijm-actualidad/analisis-diario/de-la-planificacion-central-al-mercado-china-y-rusia

lunes, 13 de junio de 2016

Estupro
“Si la carne ha sido hecha a causa del espíritu, es una maravilla.
Si el espíritu ha sido hecho a causa del cuerpo, es la maravilla de las maravillas.
Mas yo me maravillo de esto: ¿Cómo esta gran riqueza se ha instalado en esta pobreza?
Jesús de Nazareth


A veces pienso de más, lo sé. Resulta evidente que el concepto (estupro) no está bien claro en nuestras tercermundistas tierras del sur. Estupro no es exactamente violación, que en nuestro imaginario colectivo implica violencia de algún modo. No.
Estupro titula el simple hecho de tener sexo con alguien sin su pleno consentimiento (por engaño o coerción); como por ejemplo el ejercido por los Cascos Azules en África, y por los soldados norteamericanos en Vietnam. Los primeros por pésima educación (y por supuesto, por oportunidad), los segundos, por la locura que produce una guerra en donde morían de las mil maneras posibles, y nunca veían al enemigo (siempre eran niños, niñas, adolescentes y ancianos). Aunque no hay excusa posible – eso también merece un “por supuesto”- la locura es difícil de evaluar.
En ambos casos los jóvenes militares pusieron sus miembros en las bocas de niños y niñas, para que los chuparan a cambio de una golosina, un plato de comida, o un dólar.

El primero estalló como una bomba en los escritorios de la alta jerarquía de las Naciones Unidas, el 2do, era un rumor callado entre los veteranos, hasta que fue sacado a la luz por algunos cineastas hollywoodenses.

Estupro –por ejemplo- lo viví en Playa el Agua, cuando bajo un supuesto acuerdo entre adultos, la señora se dedicó a regar por toda la playa, detalles cada vez más picantes de la relación, para luego, a mis espaldas, convencer a todos que estábamos perdidamente enamorados, y que pronto nos iríamos a Italia para casarnos.
Cuando fui advertido, cuando caí en cuenta, cuando finalmente entendí las miradas y las murmuraciones cada vez que pasaba, fue peor, porque al dejarla me amenazó, y yo caí más hondo. Desesperado por contener su persecución, comencé a gritarle en público –no razonaba, no entendía, no negociaba-. Y poco a poco perdí mi reputación –recuperarla me ha llevado años-, y a todas mis amigas.

Estupro fue lo que le hicieron a muchas muchachas –no ha todas- que amanecieron en hoteles llenos de turistas extranjeros, o en la playa, bañadas de un hermoso amanecer, con sus esperanzas desperdiciadas en la arena, junto a uno o dos preservativos, y las burlas de quienes las veían a lo lejos.

También lo que le sucedió al noble holandés que creyó haber encontrado al amor de su vida, para descubrir a la mañana siguiente –luego de una semana soñada-, que el amor de su vida le pasó factura –y en dólares-.

Antes, durante los siglos obscuros de la Santa Inquisición, al estupro lo llamaban “demonio”, y es que así, era más fácil ejercerlo sin castigo.
Hoy en día, después de 200 años de “la libertad, igualdad y justicia”, el tan malamente usado eslogan arengadas por la Revolución Francesa, la revuelta de las 13 colonias, y la impresionante gesta del excéntrico millonario Don Francisco de Miranda, y su no menos filoso pupilo, el general Simón Bolívar, a quien el terriblemente famoso y despiadado ejército real español le temía, nuestras sociedades ejercen el estupro cotidianamente, y es aceptado generalmente por necesidad, de una u otra cosa.

Pero la violación de 30 sujetos a una chica en Brasil, hecho celebrado por los victimarios en las redes sociales, no fue un estupro.
Fue un acto de violencia sexual, ejercido en manada.
En la edad media se practicaba por los “caballeros”, para domar a las mesoneras o a la servidumbre cuando se hacían las duras ante sus avances sexuales. Le llamaban el “polvo del 33”, supongo que como burla al Nazareno.

Cuando entré al mundo laboral, alguien me refirió el acontecimiento cuando vio pasar a una espectacular rubia. El castigo lo ejecutaron 16 sujetos –todos sus vecinos, desde niños-, y después de la 2da vuelta –concluyó, justificando el crimen- ella misma suplicó por una tercera.

El ataque sexual en manada me recuerda a las Hienas y a los Chacales, pero es su manera de superar las adversidades, y sobrevivir.

¿En base a qué lo hacen nuestros jóvenes?
¿Tanto miedo le tienen a estar con una mujer a solas?
¿Es que no tienen una erección si una docena de sus amigos no los está viendo?
¿Y la burla luego, qué sentido tiene?

Mientras más escribo, mientras más lo pienso, mientras más lo imagino, más asco me da, más vergüenza ajena.
¿Será que nacieron de vaginas masculinas?
¿O crecieron teniendo sexo con muñecas de plástico, con las gallinas en el patio de atrás, o con los perros del vecino?

Luego fue peor, y entendí parte del problema:
La madre declaró que la muchacha se la pasaba con narcotraficantes…
Y los reporteros se regocijaron: nuestros muchachos no son unos animales, ¡fue ella¡
La culpable.
En Colombia hay un caso parecido –con juicio y todo-.

Sin embargo, cuando nos llaman tercermundistas y atrasados, nos encabronamos, nos ofendemos, nos rasgamos las vestiduras.


Dos mil años, y Sus palabras aún están vigentes: Si la carne ha sido hecha a causa del espíritu…